Fui al concurso de discurso para la reunión de la beca que recibio. Tenemos que ir al reunión una vez en dos meses para recibir mucho dinero de la beca, por eso no tengo mucho para quejar. Los recipientes de la beca son estudiantes de los países de Asia del sureste y centro, como India, Malaysia, Cambodia, Laos, Bangladesh, Singapur étcetera.

El tema del concurso fue de las emociones que tenemos- felicidad, tristeza, cólera y diversión (hay una expresión japonesa que describir estas cuatro emociones) Eligio una de las cuatro y dar un discurso sobre la emoción. Yo elegí la felicidad y hablé sobre mis emociones cuando terminé los entrenamientos duros en la militaria.

Pensé que hablé bien pero gané nunca premio. Este concurso no dependió en la nivel de japonés, sino cómo podemos transmitir las emociones al auditorio. Hubo 39 personas en el concurso y no todos hablan el japonés bien. Sin embargo, muchos de ellos tenían discursos y historias muy conmovidas.

El chico que gané el primer premio habló sobre una sueña que vio él en la que mató su papa. Me sorprendió cuando la escuché y al primero pensé que se había equivocado el japonés. ¿Quién verá una sueña tan cruel? pensaba yo, pero no, no se había equivocado el japonés. Vio la sueña de verdad. Luego él explicó por qué. Él tiene 4 hermanos y que cuando era niño, su papa torturaba su mama físicamente. Él y sus hermanos no podían hacer nada para salvar su mama. Todos de sus hermanos odiaban su papa y entonces habían querido matar su papa.

Me poné muy triste cuando escuché su historia porque ésta no es posible en la vida mia. No he pensado matar mi papa y he pensado que nadie pensaría en este sentido. Es que he vivido una vida de paz y felicidad. La imagén de la familia que tengo es una muy feliz. No me dio cuenta que mucha gente en el mundo no tiene una familia tan feliz. No me dio cuenta que estoy muy feliz.

¿Por qué quejo sobre las cosas pequeñitas cuando hay tanta gente en el mundo que no tiene una familia, o la comida para vivir? Yo pensaba mucho después de este discurso y yo sé que debo apreciar los todos que tengo y no quejo tanto ya.

La semana pasada, cuando andaba en la calle de Shinjuku, escuché una música muy familiar y me paré en seco. Luego, me dio la cuenta que fue la música de los Andes y la había escuchado en la clase de latinoamérica. Un hombre tocaba la música de los Andes en la calle y me acerqúe a él. Me mostró los CD que vendía y me explicó que él es de Perú y ahora vive en Japón con su mujer japonesa. Me interesó mucho la música y entonces compré 2 CDs. Quería hablar con él en español pero parecía que fue ocupado, y por eso le hablé en japonés sólo. Estoy escuchando esta música ahora y me gusta mucho.

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