Leí esta novela, aunque no he terminado todavía, para un curso que tomo en el colegio. Se trata de un chico se llama Ernesto que tiene dos identidades, uno de los indígenas y uno de los blancos. Viajaba con su padre por mucho sitios y llegaron a Abancay (Perú). Su padre se fue mientras se quedó en el pueblo Ernesto. Se encontró a mucha gente y muchos problemas sobre su identidad.

Vamos a ver dónde y cómo se puede observar tal identidad y cómo se ha formado. Pues, esto es un comentario mio y entonces quizá no estes acuerdo conmigo, pero dejen sus comentarios si tengan, por favor.

En esta novela, se encontró con mucha gente Ernesto y e puede observar las dos identidades de Ernesto, según los casos diferentes. Pertenece a dos mundos, el mundo criollo y el quechua, y vive en un ambiente bicultural. Su identidad se cambió unas veces cuando conoció algunas personas o experimentó algunas cosas. Según los incidentos que pasaron en la novela, puede decir que las cosas que le pasaron pudieron dividirse en dos grupos principales- conocer con gente y encontrarse con naturaleza. Cuando habla con la gente, o simplemente está con la gente, muestra un lado de sus identidades, pero cuando se encontra con la naturaleza, puede existir con dos identidades al mismo tiempo. Voy a analizar qué y cómo se cambia Ernesto y su identidad en cada caso.

Cuando Ernesto se entró al colegio al principio, no pudo integrarse al medio ambiente y a unos internos porque le parecía muy diferente en cuenta de las cosas que hicieron. La mayoría de los internos no eran indígenas y unos de ellos como Añuco y Lleras les gusta pelear y hacer cosas malas. Aunque tiene Ernesto un parte en él que es blanco pero piensa en una manera muy diferente. Por lo tanto, cuando ve a los malos internos blancos, Ernesto mantiene su identidad de un indígena para separar con ellos. Puede decir que la identidad indígena de Ernesto es muy fuerte en la escena que le pido Antero a Ernesto escribir una carta y imaginó Ernesto chicas indígenas que “no tenían melena ni cerquillo, ni llevaban tul sobre los ojos” (250). Quizá la imagén de los indígenas sea más fuerte de la de los blancos. Ernesto participió en el motín con Doña Felipa y repatió sal a los colonos juntos con las mujeres mestizos, y otra vez nos muestra el lado indígena de él.

Por otro lado, hay algunos partes en la novela que muestra el otro lado de él, sobre todo después de conocer a Antero. Antero es hijo de un hacendado, entonces no es un indígena, pero se cae muy bien con Ernesto. Se hablaron y se jugaron con el zumbayllu, como así los dos son amigos buenos aunque no se conocieron muy bien. Gracias a Antero, y el zumbayllu, Ernesto pudo integrarse mejor que antes en el colegio, y también le bajó la influencia de Antero. Se encontró con dos blancos- una mujer de Cuzco con ojos azules y Salvina, y le dejaron una impresión profunda. Tal vez Ernesto empiece de descubrir el blanco lado de él. Sin embargo, lo que es más significativo es que Ernesto se cambia siempre y quizá no este seguro exactamente su propia identidad. La verdad es que, Ernesto se cambió su imagen de Antero también aunque le bajó influencia. Al final del capítulo 7, puede ver que Ernesto se confunde un poco su relación con Antero porque se dio cuenta que, aunque logró integrarse al colegio gracias a Antero, no puede ser definitivamente que lo vio Antero como uno de ellos. Se confunde Ernesto cómo lo vieron los todos, y si su identidad les importa ya.

Para analizar la identidad de Ernesto, no sea suficiente ver su relación con la gente solo, sino también las cosas que vio o se sintió. Lo que piensa Ernesto sobre su identidad se cambia según la gente que relaciona, pero con la naturaleza parece que pudiera escaparse de esta problema de identidad. La naturaleza no tiene ningún identidad, y entonces Ernesto bajó mucha influencia de la naturaleza y pudo ver cosas en una manera diferente. Aunque le molestaban mucho las cosas alrededor de él antes debido a su identidad y la complejidad, después de relacionarse con la naturaleza, se dio cuenta que tal vez no le importan tantas cosas.

Las dos cosas significativas son el río de Pachachaca y el zumbayllu. El río de Pachachaca le impresionó a Ernesto y le hizo realizar muchas cosas profundas. Le gustó estar en el barrio del río y ver la corriente. Recordaba muchas cosas de su pasado y se purificaba de los malos recuerdos. Le dio mucha fuerza. Se dio cuenta que el río, aunque sea tranquilo normalmente, a veces se hace violento, gracias a los choques con el puente. El río y el puente, aunque se chocan, coexisten con armonioso. En la misma manera, las dos identidades en Ernesto podrían coexistir. Gracias al río Pachachaca, se volvió al colegio se había hecho más fuerte. El zumbayllu no es un parte de la naturaleza, pero como se escribe en la novela, es una mezcla de las palabras de dos idiomas y es onomatopeya también. Como sueña como las pequeñas alas en vuelo, puede decir que el sonido que se produce es de la naturaleza. Con el zumbayllu, pudo integrarse Ernesto al colegio. El zumbayllu, tambíen el río Pachachaca, es un metáfora de Ernesto mismo, porque las dos son mezclas o representaciones de los blancos y los indígenas. Cuando Ernesto está en el barrio del río, o cuando juega el zumbayllu, a Ernesto no le importa ya los problemas de su identidad híbrida.

Para concluir, se puede observar su identidad híbrida cuando se relaciona con gente diferente o la naturaleza, pero hay diferencías entre los dos. Con la gente, su identidad se cambia siempre según la gente. Por otro lado, con la naturaleza, su identidad no importa ya porque las dos identidades parecen que coexistan.

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