Como siempre fui a la clase español el viernes pasado temprano, antes de empezar la clase. Me sentó con los dos estudiantes que estaban allí ya y nos hablamos. La profesora se entró la clase y vio que hubo solo 4 estudiantes. “¿Qué ha pasado? ¡Mis estudiantes se disminuyen en números!”- dijo ella.

De verdad, la clase al principio del este semestre tuvo, por lo menos, 12 estudiantes. Ahora, o estos días, el número del estudiantes se disminuye cada clase. ¡Qué triste! “¿Por qué no vienen a la clase?”- nos preguntó la profesora y unos de nosotros le contestó francamente, “porque hay muchas tareas.. demasiadas tareas” Jaja, vale, tiene razón pero ésta es una clase avanzada del colegio! No estamos en la escuela ya y no podemos elegir cuantas tareas recibimos.

A La profesora le parecía un poco triste y dijo, “Vale… Gracias por decírmelo. Tengo que acostumbrarme a la sístema del colegio japonés.” Ah, por cierto,  la profesora es japonesa! Estudiaba en Estados Unidos por mucho tiempo pero sin duda ella es japonesa totalmente. Me parecía muy interesante escuchar lo que dijo. Lo dijo como así un comentario sarcástico contra los colegios japoneses. “Los estudiantes japoneses no vienen a la clase porque hay muchas tareas y informes” es como lo que quizo decir ella. De verdad, tenemos muchas tareas cada semana, tenemos que leer muchíssimo, comparado a otras clases de la universidad.

Esto no es un crítico contra las universidades japonesas pero creo que les importan otras cosas diferentes. La universidad japonesa no es un lugar para estudiar sólo, sino también para divertirse (bueno…), ganar dinero (trabajando al tiempo parcial), y más importante en el tercero y cuarto año, para buscar un trabajo. Entonces, se ocupan los estudiantes en el tercero o cuarto año vando a los seminarios, visitando las oficinas y vando a las entrevistas para trabajos. Quizás me ocuparé con estas cosas también muy pronto, porque estoy buscando un trabajo ahora también. Entonces, no se sorprende que los estudiantes no vayan a las clases cuando quieran.

La profesora de esta clase a veces dice cosas interesantes, que refleja lo que piensa al Japón, y sus cosas. Nos dijo una vez que odiaba la clase literatura japonesa cuando era estudiante en Japón. Lo que estudiaba se aburrió porque el todo fue para hacer los examenes para entrar al colegio. La literatura no debe ser una cosa muy limitado, sino una muy libre, que pueda pensar en cualquiera manera. La ironía es que ella es profesora de literatura ahora. Nos dijo que aunque odiaba la clase de literatura japonesa (creo que no odia la literature japonesa), se enamoró con las clases literaturas en Estadios Unidos porque podía leer y entender los textos libremente. Ésta es la diferencia entra las dos maneras de enseñar una cosa parecida.

Al final, porque no hubo muchos estudiantes eso día, nos sentamos en un círculo y hablamos como amigos. Me divertí mucho. Quizás esto debe ser la manera de aprender, sin las relaciones strictos entre los profesores y los estudiantes, sin escuchar solo lo que los profesores dicen. Debemos participar en la clase juntos, así que aprendamos más.

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